¡Oh Virgen Santísima Inmaculada, belleza y esplendor del Carmen! Vos, que miráis con ojos de particular bondad al que viste vuestro bendito Escapulario, miradme benignamente y cubridme con el manto de vuestra maternal protección. Fortaleced mi flaqueza con vuestro poder, iluminad las tinieblas de mi entendimiento con vuestra sabiduría, aumentad en mí la fe, la esperanza y la caridad. Adornad mi alma con tales gracias y virtudes que sea siempre amada de vuestro divino Hijo y de Vos. Asistidme en vida, consoladme cuando muera con vuestra amabilísima presencia, y presentadme a la augustísima Trinidad como hijo y siervo devoto vuestro, para alabaros eternamente y bendeciros en el Paraíso. Amén
SALUTACIONES
1ª. Madre mía del Carmen, bendita seas; los serafines, los santos y los justos te llenen de alabanzas, porque me has dado tu Escapulario. Dios te salve, María, etc.
2ª. Madre mía del Carmen, bendita seas; los serafines, los santos y los justos te llenen de alabanzas, porque con tu Escapulario ere salud de mi alma. Dios te salve, María, etc.
3ª. Madre mía del Carmen, bendita seas; los tronos, los santos y los justos te llenen de alabanzas, porque con tu Escapulario me proteges contra todos los peligros. Dios te salve, María, etc.
4ª. Madre mía del Carmen, bendita seas una y mil veces; las dominaciones, los santos y los justos te llenen de alabanzas, porque con tu Escapulario me defiendes de las tentaciones del enemigo. Dios te salve, Maria, etc.
5ª. Madre mía del Carmen y Reina de mi corazón, bendita seas; los querubines, los santos y los justos te llenen de alabanzas, porque con tu Escapulario eres la paz y la alegría de mi alma. Dios te salve, María, etc.
6ª. Madre mía del Carmen, bendita seas; los arcángeles, los justos y los santos te llenen de alabanzas, porque con tu Escapulario me has hecho especialísimo hijo tuyo. Dios te salve, María, etc.
7ª. Madre mía, madre de mi corazón y Reina de mi amor, te doy mi alma, mi vida, mi corazón, y quiero que te alaben las Virtudes y todas las criaturas, porque con tu Escapulario me hais infundido la esperanza de que te veré en el cielo... No me dejés, Madre mía. Dios te salve, María, etc.