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domingo, 23 de noviembre de 2008

Rasgos fundamentales de la espiritualidad de Santa Teresita de Lisieux 3ra Parte

"El anuncio del Evangelio es la expresión más sublime de amor al prójimo". San Arnoldo Janssen
El dinamismo misionero

Santa Teresa de Lisieux es la patrona universal de las misiones. Esta mujer que como religiosa no salió del Carmelo, ha sido proclamada patrona de las misiones. La preocupación de Teresa por las misiones fue palpable desde muy pequeña, cuando ya ofrecía sacrificios por la salvación de los pecadores. También utilizaba el signo de la cruz al estilo de los misioneros, de manera que se identificaba con la tarea de aquellos hombres y mujeres que daban su vida por Cristo: "Me gustaba mucho ir con las religiosas a todos los oficios. Llamaba la atención entre mis compañeras por un gran crucifijo que me había regalado Leonia y que llevaba puesto en el cinturón como los misioneros. Aquel crucifijo despertaba la envidia de las religiosas, que pensaban que, al llevarlo, yo quería imitar a mi hermana la carmelita...".

En los documentos del proceso, se consiguen numerosos testimonios sobre el deseo ardiente de Teresa de ser evangelizadora, de amor por la conversión de los pecadores. Esta misión que Teresa hubiera querido vivir en lejanas tierras, la vive desde la caridad interior, en primer lugar con el trato hacia sus hermanas de comunidad, luego con los sacrificios por la conversión de los pecadores, y como más importante, con la oración de intercesión tanto por los misioneros como por aquellos a quienes se iba de misión. No es despreciable la narración que ella misma hace sobre el impacto de la condena a muerte de Pranzini, en favor de quien ofreció muchas oraciones para su conversión, y al momento de morir, en un gesto de amor al Salvador, besó un crucifijo: A partir de esta gracia sin igual, mi deseo de salvar almas fue creciendo de día en día. Me parecía oír a Jesús decirme como a la Samaritana: «¡Dame de beber!» "

La vocación de misionera de Teresa es reconocida por otras personas. Esta muchacha seguramente afirmaba con sus gestos de vida el deseo de ir a tierras lejanas, no sin el dolor que representaba para ella alejarse de su querido Carmelo, pero con el gozo de servir al Señor. Sin embargo no era la voluntad de Dios que fuera allí, tal y como ella misma lo escribe: "Usted también me dijo que yo tenía esa vocación, y que el único obstáculo para ello era mi salud. Sé que, si Dios me llamara a tierras lejanas, ese obstáculo desaparecería. Por eso, vivo sin la menor inquietud."
Al no poder salir del Carmelo, mantuvo comunicación por carta con al menos un par de misioneros: el P. Roulland y el abate Bellière, a quien anima constantemente a ser fiel misionero.

Por petición de su superiora había asumido la oración por el P. Roulland, lo que hacía de muy buen agrado, llegándole a llamar cariñosamente hermano en el apostolado. Teresa se une con su oración a la misión de este joven sacerdote: "He colocado el mapa de Su-Tchuen en la pared del lugar donde trabajo, y la estampa que me regaló descansa siempre sobre mi corazón en el libro de los evangelios que nunca me abandona." El cariño de Teresa hacia este misionero le hace identificarse con él plenamente, tanto que será aquél sacerdote que ella no puede ser.

Misionar es una tarea de todos, todos podemos ser misioneros, ya que es nuestro deber como cristianos, dar a conocer a Dios en todos los ámbitos que cotidianamente frecuentamos. Nuestra tarea, entonces, es ser misioneros en Cristo, darlo a conocer, no es necesario viajar a otros lugares para hacerlo; comencemos con lo más próximo, como puede ser en nuestro trabajo, con nuestros amigos, etc.

Un misionero es alguien que ha experimentado la PRESENCIA salvífica de DIOS. Lo ha escuchado y comprendió que El lo está llamando a SERVIR. Experimentó su pequeñez y se sabe humilde instrumento. Un misionero es fiel a ese ENCUENTRO de Amor con el Señor... y siempre va anunciándolo con su propia vida... por eso su testimonio no descuida detalle (gesto, palabras, acciones). Encuentra su fortaleza en la ORACION, personal y comunitaria, su sustento en la Palabra de Dios: la BIBLIA, su fuente de GRACIA en los SACRAMENTOS. Un misionero crece, madura y se transforma junto a los hermanos, y en UNIDAD fraterna comparte su camino de conversión con ellos. Tiene un corazón abierto al DIALOGO, a la ESCUCHA y a la SOLIDARIDAD. Un corazón que lo hace vibrar frente a la necesidad del otro, que le permite comprenderlo, y comprometerse en una ALIANZA de amor


" Jesús fue llamando a los que él quiso
y se reunieron con él.
Designó a doce para que fueran sus compañeros
y para enviarlos a predicar.
(Mc 3,13-14) "

viernes, 21 de noviembre de 2008

Rasgos fundamentales de la espiritualidad de Santa Teresita de Lisieux 2da parte

Siempre y en todo procuremos cumplir la voluntad de Dios. Sta Teresita
La infancia espiritual

El tema de la infancia espiritual es tal vez el tema central en Santa Teresa de Lisieux. En su vida podemos ver cómo la madurez espiritual se va alcanzando al acercarse a la infancia espiritual.

Esta actitud consiste en el abandono de su vida en manos del Padre, colocando toda su confianza en Él. Ya desde muy niña, Teresita fue viendo cómo en su vida encontraba la felicidad al hacer no su voluntad, sino la del creador. Este descubrimiento es ya un paso muy grande para tan pequeña criatura, pero no se queda allí sino que lo lleva a la práctica en su vida, tanto que a la edad de 14 años se acepta la voluntad de Dios y se ofrece para que haga de ella lo que quiera, lo que le expresa a su hermana en una carta: "Pero, Paulina, yo soy la pelotita del Niño Jesús; si él quiere romper su juguete, es muy dueño de hacerlo. Sí, acepto todo lo que él quiera." No es despreciable aquí la expresión de pelotita del Niño Jesús, ya que es un símil con el cual expresará su ser niña, pero a la vez su profundidad de espíritu.

En esta etapa de la adolescencia también se encuentra otra característica que es clave para la infancia espiritual de Teresa, es el sentido de pobreza tanto material como espiritual, los cuales se complementan en el sentir de esta niña. Al regalarle un corderito que muere el mismo día, ya preanuncia lo que luego se concretará en su voto de pobreza en el Carmelo: "No, no hay que apegarse a nada en la tierra, ni siquiera a las cosas más inocentes, pues nos faltan en el momento que menos se piensa. Sólo lo que es eterno puede llenarnos". Ya la niña ve la relatividad de todo en comparación a Aquel que es el Todo.

Hay una característica de la personalidad de Teresa que es clave en su vida para lograr hacer la voluntad de Dios: la terquedad y cierto orgullo. Así lo muestra en Historia de un Alma, cuando narra sobre su infancia: "Como tenía amor propio y también amor al bien, en cuanto empecé a pensar seriamente (y lo hice desde muy pequeña), bastaba que me dijeran que algo no estaba bien para que se me quitasen las ganas de hacérmelo repetir dos veces..."

La terquedad va acompañada por el sentido de lucha que posee la joven Teresa para lograr la voluntad divina: "No nos queda, pues, más que luchar. Cuando no tenemos fuerzas para ello, Jesús combate por nosotras... Pongamos juntas el hacha a la raíz del árbol..."

Así, cuando descubre que el Señor la llama desde muy joven para entrar en el Carmelo, busca todas las formas para lograr su vocación, lo que no le es nada fácil y encuentra desde ese momento grandes sufrimientos. Pero ella, fiel a la tradición religiosa de la época, se ofrece como víctima para sufrir y así asemejarse a Jesucristo:

"Sólo deseo una cosa para cuando esté en el Carmelo: sufrir siempre por Jesús. La vida pasa tan deprisa que, realmente, vale más lograr una corona muy bella con un poco de dolor, que una ordinaria sin dolor. ¡Cuándo pienso que por un solo sufrimiento soportado con alegría se amará mejor a [2vº] Dios durante toda la eternidad! Además, con el sufrimiento podemos salvar almas. Paulina, ¡qué feliz me sentiría si en el momento de la muerte pudiese yo tener un alma que ofrecer a Jesús! Habría un alma arrancada al fuego del infierno que bendeciría a Dios por toda la eternidad."

Es parte esencial de la infancia espiritual sentirse pequeño, de manera tal que no podamos nada sin aquél que los es todo. Esto también lo sintió Teresa: "Pide que tu hijita sea siempre un granito de arena muy oscuro, muy escondido a los ojos de todos, que sólo Jesús pueda erlo. Que se haga cada vez más pequeño, que se vea reducido a nada..."

En los escritos de Teresa podemos descubrir cómo, a pesar de haber perdido a su madre en su temprana niñez, ha sentido por medio de sus familiares más cercanos el amor de Dios. En especial el amor de su padre, a quien llama cariñosamente su rey. Allí es donde Teresa percibe la concreción del amor de Dios, el cual busca transmitir a todos los que la rodean, como fue el conocido caso de la hermana San Pedro cuando Teresa era novicia, brindándole toda clase de atenciones a aquella que nadie atendía. Su deseo de permanecer escondida es clave en este amor al prójimo.

Por último en esta enumeración de características resaltantes de la infancia espiritual, aunque tal vez sea la más importante, encontramos el deseo de santidad. Teresa desea ser santa, no por temor, sino como respuesta al amor de Aquel que la sobrepasa: "¡Sí, Paulina, quiero ser siempre un GRANITO de arena...! (…) Quisiera decirte muchas cosas a propósito del granito de arena, pero no tengo tiempo... (Quiero ser santa...)"

domingo, 16 de noviembre de 2008

Rasgos fundamentales de la espiritualidad de Sta.Teresita de Lisieux

A la tarde de la vida te examinarán en el amor. San Juan de la Cruz

Teresita de Lisieux ha vivido en las manos del Espíritu durante toda su vida. Al leer su biografía, impresiona que en apenas veinticuatro años que vivió, halla alcanzado la madurez de la infancia espiritual. Escribir todos los rasgos de su vida espiritual sería una labor imposible de realizar en tan poco espacio, por ello se resaltarán algunos de estos rasgos que se consideran fundamentales para comprender a cabalidad la espiritualidad de Teresita.

1-La primacía de la Palabra de Dios

Teresa en sus escritos múltiples veces cita la Biblia. Hay que tener claro que ella no era una teóloga de su época; si así hubiera sido, probablemente se hubiera visto ahogada la espontaneidad existente en su espiritualidad. La fuente bibliográfica primordial de su obra son las Sagradas Escrituras, las cuales aunque no se encuentren explícitamente citadas en muchas ocasiones, se descubre la línea de influencia sobre los escritos teresianos.

Schiettecatte ha afirmado en un artículo que existe una profunda armonía entre Teresa de Lisieux y el Evangelio de Juan. La figura del discípulo amado es asumida por Teresa, quien se hace discípula amada. Así lo muestra en su poesía Jesús, Amado mío, acuérdate, escrita el 21 de octubre de 1895:

"Acuérdate de que, en un trance santo de divina embriaguez, tu apóstol virgen descansó su cabeza sobre tu corazón. ¡Señor, en su descanso conoció tu ternura, comprendió sus secretos!

No me siento celosa del discípulo amado, también yo tus secretos conozco, soy tu esposa. Duermo sobre tu pecho,divino Salvador, ¡él es mío! "

También encontramos en la misma poesía la expresión de su deseo de ser una experta en los Evangelios, pero no instruida por otra persona diferente al Señor:

"En las cosas del cielo, Señor, hazme una experta, muéstrame los secretos que tu Evangelio esconde. Haz que este libro de orosea mi gran riqueza,¡acuérdate!"

En la mayoría de sus poesías utiliza referencias a diversas imágenes evangélicas como lo son personajes de las parábolas, de los evangelios o símbolos que refieran situaciones específicas, como éstos que se encuentran entre muchos otros en la poesía Vivir de Amor:

"Vivir de amorno es en la cima del Tabor su tiendaplantar el peregrino de la vida.
Es subir al Calvarioa zaga de las huellas de Jesús,y valorar la cruz como un tesoro..."

De igual manera, en sus diversos escritos se puede ver cómo están permeados de las Escrituras. Allí ella encuentra la fuente de su vida, del encuentro con el Señor Jesús, su gran amado.

sábado, 18 de octubre de 2008

BEATIFICACION de Luis y Celia Martin, padres de santa Teresita

Luis Martín y Celia Guerin en la unidad y fidelidad
del matrimonio nos han ofrecido el testimonio de una vida
ejemplar cristiana, cumpliendo sus deberes cotidianos según
el espíritu del Evangelio. Criando y educando una familia
numerosa, a través de las adversidades y sufrimientos,
manifestando su confianza en DIOS y adhiriéndose a
Su Voluntad.





SERÁN BEATIFICADOS
el 19 de octubre de 2008,
en la Basilica de Lisieux




Dedicada a su hija, Santa Teresa del Niño Jesús, en el marco de la Jornada Mundial de las Misiones, de la cual ella es patrona.




Oracion

Por medio de los puntos de encaje de Celia y el tiempo de los relojes de Luis, dejemos que estos nuevos beatos nos acompañen en el destierro, en la vida, y a los brazos del Rey. Amen
Reseña:
La noticia de la beatificación fue anunciada oficialmente por el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal José Saraiva Martins, este sábado 12 de julio, en Alençon (Francia).


Los padres de santa Teresita de Lisieux se casaron en la iglesia de Nuestra Señora de Alençon, hace 150 años, el 13 de julio 1858, a medianoche, motivo por el cual el purpurado portugués ha viajado a Alençon y Lisieux el 12 y el 13 de julio.

El anuncio del cardenal Saraiva Martins tuvo lugar al final de su conferencia sobre la santidad de los esposos Martin, en Alençon, ante varios centenares de personas, así como en la celebración eucarística que presidió en la iglesia de Nuestra Señora, concelebrando con varios obispos.
Los cuerpos de Louis (1823-1894) y Zélie (1831-1877) Martin, proclamados venerables por Juan Pablo II en 1994, fueron exhumados de su tumba, situada al pie de la basílica de Lisieux, el lunes 26 de mayo, con el objetivo de ser trasladados a la basílica en septiembre.

El niño italiano que debe su curación a la oración de intercesión de los esposos Martin, Pietro, que hoy tiene seis años, estuvo presente en la ceremonia privada.

En Verona (Italia), se ha creado el relicario en el que descansarán los restos de los futuros beatos.
Benedicto XVI firmó el 3 de julio el decreto de reconocimiento de un milagro atribuido a la intercesión de los padres de santa Teresa de Lisieux. Este reconocimiento abre el camino a su beatificación, juntos, como fue el caso, por primera vez en la historia, de los esposos Luigi Beltrame Quattrocchi y Maria Corsini, beatificados por Juan Pablo II el 21 de octubre de 2001. Era también una Jornada Mundial de las Misiones.

Pietro Schiliro, el niño que ha experimentado el milagro, procede de Monza, ciudad cercana a Milán. Nacido con una malformación de los pulmones, los médicos habían dicho que no podría sobrevivir. Un carmelita, el padre Antonio Sangalli, sugirió entonces a los padres que hicieran una novena a los padres de santa Teresita, que perdieron a cuatro niños en tierna edad, para obtener la fuerza de afrontar este sufrimiento. Pero la mamá declaró que haría la novena (en realidad hizo dos) para pedir la curación de su hijo. Pietro, hoy es un niño en plena forma, que pudo venir a Lisieux con sus padres para dar las gracias a Louis y Zélie Martin.

Santa Teresita del Niño Jesús, copatrona mundial de las misiones, también fue proclamada doctora de la Iglesia por Juan Pablo II en una Jornada Mundial de las Misiones, el 19 de octubre de 1997.

Articulos:

jueves, 21 de agosto de 2008

Santa Teresa de Lisieux: un camino auténtico

Mi vida es un instante, una efímera hora,
momento que se evade y que huye veloz.
Para amarte, Dios mío,
en esta pobre tierra
No tengo más que un día:
¡sólo el día de hoy!
Santa Teresa de Lisieux

Hoy Teresa de Lisieux tiene algo que decirte. No quiere perder tiempo contando dónde nació o quiénes fueron sus padres. Lo verdaderamente importante, lo verdaderamente significativo es el mensaje que tiene para tí.Teresa es una joven eterna. Una mujer que decidió que, para ella, la vida no sería un caminar sin rumbo. A pesar de su dolorosa enfermedad Teresita del Niño Jesús inundó de sentido su existencia: “Quiero buscar un camino nuevo hacia el Cielo, muy corto, muy recto, un pequeño sendero…”. Teresa dibujó ese sendero, y lo hizo con tal claridad y dedicación que hoy nos obliga a mirarlo, a imitarlo. En sus escritos autobiográficos nos dice: “Comprendí que en la perfección había muchos grados, y que cada alma era libre de responder a las invitaciones del Señor y de hacer poco o mucho por él, en una palabra, de escoger (…) Dios mío, yo lo escojo todo”.

Hoy, nos invita a escogerlo todo, a vivir plenamente. Teresa quiere que tú y yo veamos en ella un modelo de lucha, de entrega, de felicidad. Que nuestra existencia deje de ser plana, vacía, sin sentido. Nos muestra que el amor es el gran vencedor, el gran héroe. El amor es integridad y abudancia. Es el mejor aliado para enfrentar al mundo y nuestros temores. Santa Teresita del Niño Jesús es una mujer admirable que marcó su vida con entrega y humildad. Demostró que, aun en las situaciones más adversas y dolorosas, se puede salir triunfante porque amar a Dios es asegurar la plenitud de nuestra vida.
Mary Carmen Loyola Arana

miércoles, 21 de mayo de 2008

Lluvia de Santa Teresita del Niño Jesús

La devoción a Santa Teresita del Niño Jesús se ha difundido de una manera impresionante a través de toda la Iglesia. Durante su corta vida, Teresita no sobresalió por encima de las otras monjas del convento de carmelitas en Lisieux. pero inmediatamente después de su muerte, muchos milagros y favores fueron concedidos a través de su intercesión. La santa cumplió la promesa de hacer caer una lluvia de rosas después de su muerte, es decir, una lluvia de beneficios hacia todos los que la invocan.

A su paso por cientos de localidades hispanas, Santa Teresita ha sido agasajada con miles de pétalos de rosas sobre su relicario recordando la continua bendición de Dios a los hombres.


LLUVIA DE SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS
-Ha sido, y lo sigue siendo actualmente, el único libro de “Historia de un Alma” en el que se nos describen sus dones y sus virtudes.
-Fueron frases tan sencillas como llenas de amor a Dios; “Soy un alma pequeña, que sólo puede ofrecer cosas pequeñas a nuestro Señor”
-Fue su búsqueda incesante y radical: “quiero buscar un camino nuevo hacia el cielo, muy corto, muy recto, un pequeño sendero...”
-Es pedir el don de la oración: “para mí rezar es levantar los ojos al cielo, es elevar el corazón”

LLUVIA DE SANTA TERESITA DEL NIÑO JESUS
-Es su intercesión para alcanzar a Dios cuando nos recuerda: “Estamos en la era de los inventos. Me gustaría encontrar un elevador para ascender hasta Jesús”.
-Es su humildad ante tanta arrogancia nuestra: “Soy demasiado pequeña para subir los empinados escalones de la perfección..”
-Es su confianza ciega en Dios: “Nunca he dado a Dios más que amor y El me pagará con amor”.
-Es contemplar y fraguar el amor de Dios en la tierra: “Pasaré mi cielo haciendo el bien sobre la tierra”
-Es volver a ser de nuevo niños: “Mi camino es el camino de mi infancia espiritual, el camino de la confianza y de la entrega absoluta”.
-Es servir en lo cotidiano. Es conservar la ingenuidad que –el día a día- nos hace perder.
-Es recuperar el sentido del humor cuando nos asolan tantas dificultades (en cierta ocasión cuando le amonestaron ella cerró los oídos creyendo así oir música celestial).

Lluvia de rosas de Santa Teresita es, en definitiva, llevar la belleza de Dios a toda nuestra existencia.
Hoy, como ayer, Teresita del Niño Jesús – no nos quepa la menor duda- sigue dejando caer su lluvia de rosas, y todos los que prudentemente recogemos sus pétalos nos sentimos llamados a descubrir el amor inmenso que Dios nos tiene.
Padre Javier Leoz

miércoles, 30 de abril de 2008

Comentario del Evangelio San Marcos 3,13-19 por Santa Teresa del Niño Jesús : El misterio de la vocación

Después subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él, y Jesús instituyó a doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar con el poder de expulsar a los demonios. Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro; Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. Mc. 3,13-19



No voy a hacer otra cosa sino: comenzar a cantar lo que he de repetir eternamente -¡¡¡las misericordias del Señor!!! (cf Sal 88,1)...Abriendo el Santo Evangelio, mis ojos han topado con estas palabras: “habiendo subido Jesús a un monte, llamó a sí a los que quiso; y ellos acudieron a él.” (Mc 3,13) He aquí, en verdad, el misterio de mi vocación, de toda mi vida, y el misterio, sobre todo, de los privilegios que Jesús ha dispensado a mi alma... El no llama a los que son dignos, sino a los que le place, o como dice san Pablo: “Dios tiene compasión de quien quiere y usa de misericordia con quien quiere ser misericordioso. No es, pues, obra ni del que quiere ni del que corre, sino de Dios, que usa de misericordia.” (Rm 9,15-16)

Durante mucho tiempo estuve preguntándome a mí misma por qué Dios tenía preferencias, por qué no todas las almas recibían las gracias con igual medida. Me maravillaba al verle prodigar favores extraordinarios a santos que le habían ofendido, como san Pablo, san Agustín, y a los que él forzaba, por decirlo así, a recibir sus gracias; o bien, al leer la vida de los santos a los que nuestro Señor se complació en acariciar desde la cuna hasta el sepulcro, apartando de su camino todo lo que pudiera serles obstáculo para elevarse a él... Jesús se dignó instruirme acerca de este misterio. Puso ante mis ojos el libro de la naturaleza, y comprendí que todas las flores creadas por él son bellas, que el brillo de la rosa y la blancura de la azucena no le quitan a la diminuta violeta su aroma ni a la margarita su encantadora sencillez...Jesús ha querido crear santos grandes, que pueden compararse a las azucenas y a las rosas; pero ha creado también otros más pequeños, y éstos han de contentarse con ser margaritas o violetas, destinadas a recrearle los ojos a Dios cuando mira al suelo. La perfección consiste en hacer su voluntad, en ser lo que él quiere que seamos.
P. Juan Alarcón Cámara S.J.

martes, 15 de abril de 2008

Los deseos de Sta. Teresita del niño Jesús para nuestros tiempos

“Nunca he dado a Dios más que amor, y Él me pagará con amor. Después de mi muerte dejaré caer una lluvia de rosas.” “Pasaré mi Cielo haciendo bien sobre la tierra.”

"A fin de vivir en un acto de perfecto Amor, YO ME OFREZCO COMO VÍCTIMA DE HOLOCAUSTO A VUESTRO AMOR MISERICORDIOSO……

Los deseos y súplicas de Santa Teresita, de bajar a la tierra desde el cielo para hacer amar al Amor, de estar presente en el juicio final, de que Dios suscite una legión de almas pequeñas devotas de la Divina Misericordia, fueron inspiradas para nuestros tiempos de dolores de parto, y empiezan a ser concedidos al florecer, de manera tan extraordinaria, la devoción a la Divina Misericordia. Santa Teresita se apareció en un sueño a Santa Faustina Kowalska, que le tenía gran devoción, antes de entrar en el convento.

La devoción a la Divina Misericordia es lo urgente ahora y nos prepara el cumplimiento del deseo de "volver a La Tierra".

Mirándonos sinceramente por dentro y a nuestro alrededor es fácil sentir que no tenemos otro refugio que la Misericordia de Dios. Hasta ahora nuestra salvación ha estado en la paciencia de Dios, pero hoy ya se entiende bien lo de que "si no se abreviaran aquellos días, nadie se salvaría". Santa Teresita es santa para nuestros tiempos, la más grande de éstos, dijo el Papa Pío XI, y ha sido proclamada Doctora de la Iglesia.

viernes, 28 de marzo de 2008

Santa Teresita del Niño Jesús

La devoción a Santa Teresita del Niño Jesús se ha difundido de una manera impresionante a través de toda la Iglesia. Durante su corta vida, Teresita no sobresalió por encima de las otras monjas del convento de carmelitas en Lisieux , pero inmediatamente después de su muerte, muchos milagros y favores fueron concedidos a través de su intercesión. La santa cumplió la promesa de hacer caer una lluvia de rosas después de su muerte, es decir, una lluvia de beneficios hacia todos los que la invocan.

LLUVIA DE ROSAS
-Ha sido, y lo sigue siendo actualmente, el único libro de “Historia de un Alma” en el que se nos describen sus dones y sus virtudes.
-Fueron frases tan sencillas como llenas de amor a Dios; “Soy un alma pequeña, que sólo puede ofrecer cosas pequeñas a nuestro Señor”
-Fue su búsqueda incesante y radical: “quiero buscar un camino nuevo hacia el cielo, muy corto, muy recto, un pequeño sendero...”
-Es pedir el don de la oración: “para mí rezar es levantar los ojos al cielo, es elevar el corazón”
-Es su intercesión para alcanzar a Dios cuando nos recuerda: “Estamos en la era de los inventos. Me gustaría encontrar un elevador para ascender hasta Jesús”.
-Es su humildad ante tanta arrogancia nuestra: “Soy demasiado pequeña para subir los empinados escalones de la perfección..”
-Es su confianza ciega en Dios: “Nunca he dado a Dios más que amor y El me pagará con amor”.
-Es contemplar y fraguar el amor de Dios en la tierra: “Pasaré mi cielo haciendo el bien sobre la tierra”
-Es volver a ser de nuevo niños: “Mi camino es el camino de mi infancia espiritual, el camino de la confianza y de la entrega absoluta”.
-Es servir en lo cotidiano. Es conservar la ingenuidad que –el día a día- nos hace perder. Es recuperar el sentido del humor cuando nos asolan tantas dificultades (en cierta ocasión cuando le amonestaron ella cerró los oídos creyendo así oir música celestial).
Lluvia de rosas de Santa Teresita es, en definitiva, llevar la belleza de Dios a toda nuestra existencia.

jueves, 24 de enero de 2008

La globalización del amor

Nuestro mundo camina por el sendero de la globalización de la economía y de la política. Pero cada día somos más conscientes que la concentración de la riqueza en manos de unos pocos afortunados nos lleva a la destrucción. Cada día se impone el terror y la muerte como único camino para la paz y el bienestar de los pueblos.

¿Cuál es el mensaje de Teresa de Lisieux para un mundo globalizado? ¿Tiene palabras significativas una mujer de finales del siglo XIX, religiosa de clausura, que muere tuberculosa a los 24 años? ¿No será abusar del pensamiento de una persona que jamás se cuestionó algo similar? El mensaje de Teresa del Niño Jesús, inculturado en el hoy, es el siguiente: la globalización sin amor es una globalización sin valor. Dicho de una forma menos “profana”: la espiritualidad de la comunión es el “corazón” de nuestro mundo.

La espiritualidad de la comunión es la “Historia de un alma”. Es el alma de Teresa del Niño Jesús. Juan Pablo II, proclamó Doctora de la iglesia a santa Teresa del Niño Jesús por ser “experta en la scientia amoris”. El “corazón” de la iglesia es la comunión.

Teresa siente en su debilidad, en su pobreza, en el claustro, en su enfermedad, que Dios la llama a una verdadera “globalización”. Necesita serlo todo. Su corazón no se conforme con hacer algunas cosas más o menos buenas en su vida..Estas ansias se convertían para ella en “un verdadero martirio”. Dios colmó sus deseos “más grandes que el universo”.

Busca en la Palabra de Dios la luz que necesita para su vocación. San Pablo en la primera carta a los Corintios, capítulo 12, presenta a la iglesia como un cuerpo con muchos miembros, pero no se reconoce “en ninguno de los miembros descritos por san Pablo; o mejor dicho, quería reconocerme en todos...”

Hasta que descubrió que “la iglesia tiene un corazón, y que este corazón estaba ardiendo de AMOR.... Comprendí que el amor encerraba todas las vocaciones, que el amor lo era todo, que el amor abarcaba todos los tiempos y todos los lugares, en una palabra, ¡que el amor es eterno¡” ( Ms B, fol. 3v ).

Esta es la verdadera globalización que enseña hoy Teresita del Niño Jesús. El Amor abraza todos los tiempos y todos los lugares. El amor es “global” o no es amor. El enemigo número uno del amor es el egoísmo, la indiferencia y el conformismo.

Este es el mensaje de la patrona de las misiones, que en su vida quiso ser misionera “no sólo durante algunos años, sino haberlo sido desde la creación del mundo y seguir siéndolo hasta la consumación de los siglos”. Esta es la globalización del evangelio que ella sigue impulsando desde su trono de gloria.

Ya desde niña lo quería todo. Dios prepara a sus elegidos desde el seno materno para ser sus testigos en el mundo. Pero todo este lenguaje del amor podría quedarse en un nivel romántico e idealista si la santa de Lisieux no bajase al terreno práctico de la misma vida. Ella confiesa que anteriormente comprendía el amor “pero de una manera imperfecta”. Dios le concedió penetrar en lo que es el amor.

Teresita al meditar las palabras del evangelio: “no hay mayor amor, que dar la propia vida por aquellos a los que se ama”, se enfrenta con el amor auténtico: “Ahora comprendo que la caridad perfecta consiste en soportar los defectos de los demás, en no escandalizarme de sus debilidades, en sacar edificación de los menores actos de virtud que se les ve practicar” ( Ms C, fol. 12v).


Es el himno de la caridad de Teresa de Lisieux. El camino de los pequeños de este mundo cargando con la injusticia y la indiferencia de los grandes. Es el camino de Jesús, puerta estrecha y senda angosta. La victoria del amor sobre el odio. Es la verdadera espiritualidad de comunión.

Teresa del Niño Jesús enseña a “globalizar” el amor, empezando con los que viven con nosotros. El amor cristiano penetra en las raíces de la vida creando la comunión universal. Así exclama la santa, llena de gozo y de entusiasmo, cuando profundiza en su vocación: “!Por fín, he hallado mi vocación, mi vocación es el amor¡.... . En el corazón de la Iglesia, mi Madre, yo seré el amor” ( Ms B, fols. 3v 4r ).
Fr. Antonio Ribas, o.c.d.

viernes, 11 de enero de 2008

Teresa y los medios de comunicación

Crece el amor al comunicarse

Final del siglo XX: se acabaron las distancias. Se anularon las fronteras. Hoy el Internet es una carretera abierta, directa, con capacidad de llegar con rapidez a todo el mundo.


Y los escritos de Santa Teresa forman parte de esta maravilla.

Es posible navegar por el espacio cibernético y encontrarnos con el "Libro de la Vida", "El Camino de Perfección", "Las Moradas", ... No sabemos si el mejor símbolo para profundizar en la capacidad de comunicación que tuvo Teresa de Jesús, sea el radar, el modem, el telenet. Lo que sí es un hecho es que su espíritu no tuvo aduanas ni fronteras.

Comunicarse para una mujer no es problema de oratoria. La fuerza del lenguaje femenino está en los sentimientos, los afectos, el corazón. Los escritos de Teresa de Jesús son netamente femeninos, nacen de su corazón y llegan al corazón de quien la lee detenidamente. Por eso es impresionante comprobar cómo han sido traducidos a más de diez idiomas.

Creemos que su espíritu está más presente que en su tiempo; sus sandalias ya han pisado muchos monitores y esta santa andariega, inquieta, ha conocido el pasword, el Yahoo, el Alta Vista, es decir, los programas de Internet que nos ayudan a tener acceso a un mundo impresionante de información. Se ha servido de la computadora como de una nueva ventana para animarnos, para repetirnos con nueva fuerza: «nada te turbe, todo se pasa ... sólo Dios basta».

Caliento el corazón con «El Brasero»...

Cada maestrillo tiene su librillo y cada sacerdote, su modo peculiar de celebrar la Eucaristía. Sucedió que el P. Yangu contemporáneo de Santa Teresa, hizo con toda sencillez esta confesión: «Cuando quiero preparar bien la Eucaristía, busco momento de oración, hago silencio y tomo El Brasero, que así le llamo al Libro de la Vida, ya que leerlo, es calentarme interiormente.»

Hay otro sacerdote que intuyó como nadie el valor de los escritos teresianos. Por supuesto, estamos hablando de San Enrique de Ossó. El afirmaba con mucha fuerza: «un mundo que postrado a los pies de la Virgen, lea con entusiasmo a Teresa, no podrá ser sino un mundo de santos.»
Periodismo sin periódicos


En el siglo XVI la información era un lujo, muy pocas personas tenían acceso a las noticias. Por eso sorprende la experiencia de Teresa de Jesús, la cual desde su estilo muy personal, hizo de su vida un servicio incansable de comunicación.

Ella era como un radar, como una antena parabólica a la que llegaban muchos canales. Todos tenían algo que contarle: familiares que llegaban del otro lado del mar, sacerdotes, amigos.

Su espacio de información cada vez le quedaba corto: Ávila, España, Italia, Francia, Portugal, América... Ella a su vez, compartía y enriquecía las noticias que iba recibiendo.

Teresa de Jesús vivió despierta, atenta, consciente del dinamismo histórico del progreso, supo de los problemas de su tiempo, sufría el problema de Lutero, estaba enterada del trabajo de los misioneros, del trato que se les daba a los indios. «Estos indios no me cuestan poco», decía después de haber escuchado las anécdotas de América.

Consideramos con algunos otros autores, que de hecho se ha ganado la credencial de periodista, de comunicóloga. Por algo los periodistas la miran con simpatía y devoción y es patrona de la Federación Nacional de Prensa, en España. Periodista sin periódicos, sin agencias de publicidad, sin radio ni televisión; comunicóloga desde la intuición femenina, desde la inteligencia profunda y concreta. Teresa de Jesús entró al mundo de la noticia y se hizo noticia.
Fuente: Teresa una mujer para la mujer de hoy

viernes, 16 de noviembre de 2007

El ascensor divino

Sta Teresita del Niño Jesus
Manuscrito "C"

"Estamos en un siglo de inventos. Ahora no hay que tomarse ya el trabajo de subir los peldaños de una escalera: en las casas de los ricos, un ascensor la suple ventajosamente".

Teresita constataba, como también nosotros lo hacemos hoy, los distintos avances tecnológicos y se detiene en uno en particular, el ascensor. Inmediatamente nos preguntamos ¿qué tiene que ver esto con la fe? Las realidades del mundo material pueden, sin son adecuadamente aplicadas, enseñarnos sobre las realidades del orden espiritual. Este principio de relación tiene su origen en el Verbo Encarnado.

"Yo quisiera también encontrar un ascensor para elevarme hasta Jesús, pues soy demasiado pequeña para subir la dura escalera de la perfección".

Teresa ha expresado el deseo que alberga su corazón, y que tiene su origen en la moción que Dios mismo pone en su alma, quiere elevarse hasta Jesús. Quiere, con todas las fuerzas de su corazón, ponerlo todo en dirección de Jesús. Pero percibe la desproporción que hay entre su pequeñez y la grandeza de su Señor. Y la absoluta impotencia, para alcanzar la realización de este deseo con sus solas fuerzas.

Toda su Teología queda imbuida por el conocimiento de su pequeñez. En su alma frágil y pequeña ama profundamente al Señor y quiere alcanzarlo uniéndose con Él para siempre. Este conocimiento de su pequeñez no la sume en el pesimismo, sino que la ubica en el orden de la gratuidad. Ella comprende progresivamente que el deseo de unión es propio del orden de la gratuidad, y a pesar de la desproporción existente, se manifiesta posible, porque este es el deseo de Jesús. Él desea ardientemente la unión y la busca a pesar de nuestras resistencias.

"Entonces busqué en los Libros Sagrados algún indicio del ascensor, objeto de mi deseo, y leí estas palabras salidas de la boca de Sabiduría eterna: El que sea pequeñito, que venga a mí. Y entonces fui, adivinando que había encontrado lo que buscaba".

Teresa busca como saciar ese deseo divino que anida en su corazón humano ¿Quién puede responder con certeza a la pregunta por el camino que conduce hacia Dios? Teresita encuentra la respuesta en la Palabra de Dios, ella siempre es una invitación novedosa y deslumbrante, como una saeta parte siempre raudamente del Arquero Divino e impacta en nuestro corazón. La Palabra de Dios queda prendida en nosotros por el flechazo de Amor que dirige el Espíritu Santo. El Espíritu Santo como maestro interior, interioriza la llamada exterior de Jesús. Hay una palabra exterior y una interior, tanto la palabra de Cristo como la actividad del Espíritu, necesitan de la fe de Teresita. La palabra de Dios, es recibida por la fe en los corazones y en ellos permanece activa, gracias a la acción del Espíritu. Siendo esto así, nunca podrán oponerse enseñanza exterior y enseñanza interior: la enseñanza exterior misma, la palabra de Jesús, es la que ha sido interiorizada en la fe.

¿Qué puede elevar a un alma tan pequeña hacia su amado Esposo? Los deseos que Dios pone le permiten gustar imperfectamente de los majares prometidos. El deseo de la unión con Cristo anticipa el gozo, al tiempo que mueve en la esperanza de verse realizado. En esta búsqueda, el cielo se le abre repentinamente por medio de una palabra vivificadora: "El que sea pequeñito que venga a mí".

La compresión y vivencia de la pequeñez, la conducen a la insondable misericordia de Dios. Cada vez que se reconoce pequeña y frágil, oye la voz del Padre que la invita a confiar abandonándose totalmente en Él. El "abismo insondable de su misericordia" se posa especialmente sobre los que se entregan confiadamente en su Amor.

"Y queriendo saber, Dios mío, lo que harías con el que pequeñito que responda a tu llamada, continué mi búsqueda, y he aquí lo que encontré: Como una madre acaricia a su hijo, así os consolaré yo; os llevaré en mis brazos y sobre mis rodillas os meceré".

Teresita al animarse a ir por este camino, descubre las promesas que Dios realiza a las almas que se abandonan en Él. Esto lo expresa con la imagen del niño que se abandona totalmente en los brazos de su padre, sintiéndose seguro. No puede haber una imagen más elocuente para expresar el enorme amor que Dios nos tiene, que la de una madre acariciando y meciendo sobre sus rodillas a su hijo. Este rostro de Dios lleno de ternura, es el que Teresa descubre. Los que se anime a transitar por estos caminos gozarán de esta experiencia maravillosa, que Teresita comunica y vive en el corazón de la Iglesia.

"Nunca palabras más tiernas ni más melodiosas alegraron mi alma ¡El ascensor que ha de elevarme hasta el cielo son tus brazos, Jesús! Y para eso, no necesito crecer; al contrario, tengo que seguir siendo pequeña, tengo que empequeñecerme más y más".

Teresita se deja llevar por Jesús, en sus brazos desaparecen las distancias, su amor misericordioso penetra su alma llenándola de gozo. El camino de la infancia espiritual es un camino de dependencia absoluta, de Aquel que nos concede la mayor libertad. Para ello, hay que ser pequeño, humilde, sencillo y totalmente dependiente de Dios.

¿Cuántos falsos caminos se abren ante nuestra mirada? El éxito, la fama, la popularidad, la notoriedad y "los primeros lugares" son algunos de los tantos falsos caminos que el enemigo nos propone, son la "puerta ancha" y espaciosa llena de buenos comentarios en los "medios". La "puerta angosta" y el camino estrecho es el que nos lleva a la salvación. El Señor quiere que recibamos como niños esta invitación sin obstaculizar en nuestro corazón su intención de ser nuestro Ascensor.

Diác. Jorge Novoa