domingo, 3 de agosto de 2008

Quiero ser santo

Nadie nace santo. Se consigue la santidad con mucho esfuerzo, pero también con la ayuda y la gracia de Dios. Todos, sin exclusión, están llamados a reproducir en sí mismos la vida y el ejemplo de Jesucristo, caminar detrás de sus huellas.

Estás leyendo esto porque estás interesado en tomar tu vida espiritual más seriamente de ahora en adelante.

Aceptar de corazón uno de los puntos clave del Concilio Vaticano II: la importancia de la doctrina de la llamada universal a la santidad. También conoces que Jesús es el único camino a la santidad "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida." El secreto de la santidad es la oración constante la cual puede ser definida como el continuo contacto con la Santísima Trinidad: "reza siempre y sin desfallecer" (Lc. 18:1).

Hay varios caminos para llegar a conocer a Jesús. Nosotros vamos a hablar brevemente sobre algunos de ellos en este artículo. Si quieres llegar a conocer, amar y servir a Jesús de la misma forma que aprendes a amar y enamorarte de otras personas: tu esposa, miembros de tu familia y amigos íntimos, por ejemplo, pasando un tiempo considerable con él en forma regular y, en este caso básicamente todos los días. El retorno, si lo haces, es la única verdadera felicidad en esta vida y la visión de Dios en la próxima. No hay sustituto a esto.

La santificación es un trabajo de toda la vida y requiere nuestro determinado esfuerzo para cooperar con la gracia santificante de Dios que viene por medio de los Sacramentos.

Los siete hábitos diarios que propongo consisten en:

1- El ofrecimiento de la mañana, 2- la lectura espiritual (Nuevo Testamento y un libro espiritual sugerido por tu director espiritual), 3- el Santo Rosario, 4- la Santa Misa y Comunión, 5- al menos quince minutos de oración mental, 6- la recitación del Ángelus al mediodía y 7- un breve examen de conciencia por la noche.

Estos son los principales medios para alcanzar la santidad. Si eres una persona que quiere llevar a Cristo a otros a través de la amistad, estos son instrumentos con los cuales almacenarás la energía espiritual que te permitirá hacerlo. La acción apostólica sin los sacramentos, volverá ineficaz una sólida y profunda vida interior. Puedes estar seguro que los santos incorporaron por uno u otro camino todos estos hábitos en su rutina diaria. Tu objetivo es ser como ellos, contemplativos en el medio del mundo.

Antes de examinar los hábitos:

Primero; recuerda que el crecimiento en estos hábitos diarios son como una dieta o un programa de ejercicio físico, es un trabajo de proceso gradual. No esperes incorporar los siete o aún dos o tres de ellos en tu agenda diaria inmediatamente. No puedes correr una carrera de cinco kilómetros si antes no te has entrenado. Tampoco puedes tocar a Liszt a la tercera clase de piano. Esta prisa te invita al fracaso, y Dios quiera que tengas éxito tanto en tu ritmo como en el Suyo. Debes trabajar cercanamente con tu director espiritual y gradualmente incorporar los hábitos a tu vida en el período de tiempo que corresponda a tu particular situación. Puede ser el caso que por las circunstancias de tu vida se requiera la modificación de los siete hábitos.

Segundo; al mismo tiempo tu debes hacer el firme propósito, con la ayuda del Espíritu Santo y tus especiales intercesores, para hacer de ellos la prioridad de tu vida - más importante que comer, dormir, trabajar y descansar-. Quiero aclararte que estos hábitos no se pueden adquirir a las corridas. Ese no es el modo como nosotros queremos tratar a los que amamos. Ellos deben hacerse cuando estemos más atentos durante el día en un lugar en silencio y sin distracciones; donde sea fácil ponerse en presencia de Dios y estar con Él. Después de todo, ¿no es más importante nuestra vida eterna que nuestra vida temporal? Todo esto redundará al momento de nuestro juicio como una cuenta de amor a Dios en nuestro corazón.

Tercero; quiero dejar en claro que vivir los hábitos no es pérdida de tiempo. No estás perdiendo el tiempo, en realidad lo ganas. Nunca conocerás una persona que viva todos ellos diariamente que sea menos productiva como trabajador o peor esposo o que tenga menos tiempo para sus amigos o no pueda cultivar su vida intelectual. Todo lo contrario, Dios siempre recompensa a los que lo ponen a El primero. Nuestro Señor multiplicará asombrosamente tu tiempo como multiplicó los panes y los peces y dio de comer a la multitud hasta saciarse. Puedes estar seguro de que el papa Juan Pablo II, la Madre Teresa o San Maximiliano Kolbe rezan o han rezado mucho más que la hora y media que se sugiere en estos hábitos repartidos a lo largo del día.
Por el Padre John McCloskey
Continuara

6 comentarios:

María del Carmen dijo...

QUE BELLEZA DE ORDEN Y EXCELSOS VALORES ES LA VIDA DEDICDA AL SEÑOR!
TANTAS VECES ME ARREPIENTO DE NO HABER SEGUIDO TAL CARRERA, YA ES MUY TARDE, AUNQUE SIGO EL CAMINODEL SEÑOR DE OTRO MODO.
LES INVITO A VISITAR MIS BLOGS Y A LLEVAR SI GUSTAN AL SUYO EL CORAZÓN DE ROSS QUE HE DEJADO PUBLICADO JUNTO ALA NTA EN
WALKTOHORIZONT.BLOGSPOT.COM

Y CONTINUAR VISITANDO Y LEYENDO LSO OTROS COMO RAYUELA, EL TEMA DE TODOS ES EL AMOR
EN LAS RECETAS D E LA ABUEAL, PUBLIQUE LAS RECETAS DE DELICIOSOS BOCADILLOS...

LES DEJO MI SALUDO Y MI PAZ
MARY CARMEN

Angélica dijo...

Excelente post, felicitaciones!!! me ha encantado; más claro, preciso y conciso imposible!!! Todos estamos llamados a la santidad y nadie puede decir que es fácil, lo que vale cuesta dicen por allí, pero vale la pena intentarlo.
Amiga, cuando quieras pasas por mi blog, publiqué algunos premios, tráete a tu casita todos los que quieras!!!
Besos
DTB.

Laura de Nava dijo...

Gracias por este tratado sencillo y completo sobre cómo podemos cada día mejorar e insistir en este camino de santidad al que hemos sido llamados. Como siempre uno llega a esta casita y consigue cosas maravillosas que ustedes colocan allí con todo el amor del mundo. Que Dios les bendiga hermanitas.

DE LA MANO DE TERESA DE JESUS dijo...

Hola Maria del Carmen. Gracias por pasar y por el regalito. Ya lo guarde para ponerlo en el blog. Hay muchas maneras de seguir al Señor, y el tiene un camino para cada uno. Que Dios te haga santa en el tuyo.

Gracias Angelica, ya pase por tu blog. Es cierto que la santidad no es facil pero tampoco es dificil e imposible. !Se trata de amar mucho!! como dice Santa Teresa!

Gracias Laura por tus palabras siempre de aliento. Todos necesitamos de pequeñas ayudas para caminar. La Santidad es posible, siolo hay que querer serlo.

Un abrazo muy grande.

spidios dijo...

Me ha parecido muy interesante y muy cierto, muchas gracias, cierto es que en las cosas de Dios no debemos apresurarnos porque aunque nosotros tengamos muchas prisas por realizar nuestro ideal, él siempre es el que marca el ritmo.
Que con constancia día a día seamos capaces algún día de llegar a la santidad para gloria de Dios.

Un fuerte abrazo, y una vez más, ¡Muchas gracias!

María de San José dijo...

Queridas hermanas en Cristo. Gracias por agregarme a sus favoritos... soy María de San José... excelente página... además, me gustaría saber donde puedo bajar la película de la Santa Madre Teresa de Avila, de la Televisión española. Gracias por publicar todo esto, la vida del carmelo es hermosa, y la vida contemplativa jamás pasará, porque son el pulmón de nuestra Iglesia... y del mundo. Que el Señor y María, nuestra excelsa madre, las bendiga