martes, 19 de febrero de 2008

¿A dónde te escondiste Amado mío?

¿Dónde está escondido Dios?

Y puede preguntarse el hombre que busca a Dios dónde está tan sumo Bien, donde está escondido Aquel que no ve con los ojos pero que su alma busca y ama...

Y aquí san Juan de la Cruz nos diría:
Bueno será (...) le respondamos mostrándole el lugar más cierto donde está escondido (...) Para lo cual es de notar que el Verbo Hijo de Dios, juntamente con el Padre y el Espíritu Santo , esencial y presencialmente esta escondido en el íntimo ser del alma(...) Está, pues, Dios en el alma escondido, y ahí le ha de buscar con amor el buen contemplativo, diciendo. ¿A dónde te escondiste?

¡Oh, pues, alma hermosísima entre todas las criaturas, que tanto deseas saber el lugar donde está tu Amado para buscarle y unirte con él ya se te dice que tu misma eres el aposento donde él mora y el escondite donde está escondido; que es cosa de gran de contentamiento y alegría para ti ver que todo tu bien y esperanza está tan cerca de ti que este en ti o, por mejor decir, tu no puedas estar sin él. Cata -dice el Esposo- que el reino de Dios está dentro de vosotros (Lc 17,21); y su siervo el apóstol san Pablo: Vosotros dice- sois templo de Dios(2Cor 6,16).

Grande contento es para el alma entender que nunca Dios falta del alma, aunque esté en pecado mortal, cuánto menos de la que está en gracia...

7 comentarios:

Compartimos? dijo...

Hola a las dos. Un nuevo acompañante se añade a compartir sentimientos, vida, dudas y esperanza.
S. Juan de la Cruz, como tantos pero con más percepción, busca en el silencio, donde el pensamiento desaparece, abrirse a la Verdad.
Hasta pronto.

Oscár dijo...

interesantísimo, aún así hay que diferenciar ese en mi, a en yo! pues Dios no es uno mismo como otras religiones sobre todo la new age tratan de hacer ver.

Laura de Nava dijo...

Me han hecho recordar una canción que ahora me pregunto si está basada en los pensamientos de San Juan de la Cruz, ya que pensé que era de otro santo:
"Escondida está mi vida en Dios,
escondida está mi vida en el.
Mi vida en Dios está muy segura, mi vida en Dios, está muy bien.

El maligno no la puede tocar, el maligno no la puede acechar porque mi vida está escondida en Dios, porque mi vida está escondida en Dios.

Mi vida está escondida en Dios y en sus heridas, estoy yo,
Su costado es mi protección, mi vida en Dios está muy bien".
Gracias hermanas, un abrazo.

Analía dijo...

"¿Adónde te escondiste,
amado,
y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti, clamando,
y eras ido."

Estamos en sintonía hoy. Cuando leo tu entrada, me sorprendo. Y enseguida me viene a la memoria este primer verso del poema de Juan de la Cruz.
En estos días es sentir en algunas cosas, a este Dios escondido y silencioso. l apaciencia es un don que no poseo, quiero confiar en su Presencia más allá de la evidencia.

Un abrazo

DE LA MANO DE TERESA DE JESUS dijo...

1- Bienvenido compartimos, gracias por tu visita, pase por tu blog !Es para pensar mucho y pensar me encanta! Ayuda a crecer.

2- Oscar, No Dios no es uno mismo, esta EN nosotros, fuimos creados a su imagen y semejanza. Lo que nos quiere decir San Juan de la Cruz es lo mismo que nos dice San Agustin : Lo busque afuera y lo encontre dentro mio.

3- Laura, no conocia la cancion, la busque en internet la encontre en You tube la escuche y me gusto mucho. Puede ser que el autor se alla inspirado en algun poema de San Juan de la Cruz.

Gracias a todos por compartir, Un abrazo grande, Teresa.

Andrecko dijo...

Hola! :), encontre tu blog en un directorio catolico, y quiero que sepas que esta muy bonito.
Sabes, lo que escribiste me puso muy alegre, porque generalmente buscamos a Dios en tantos lugares... y no nos damos cuenta que El vive en nosotros... gracias!
te invito a visitar mi blog que tambien esta dedicado a todos con mucho cariño

DE LA MANO DE TERESA DE JESUS dijo...

Gracias Andrecko y bienvenido. Ya ire a visitarte y te agregare a mis enlaces al igual que -compartimos- que tambien me visito hoy por primera vez.

Que Dios te bendica y quedamos unidos en la oracion.